Constituida la empresa, en 1991 se inició la solicitud y adquisición de los permisos y trámites necesarios, así como el diseño y la construcción del Delfinario Escollera frente a la playa de Xcaret, aquí se levantó una escollera para dar protección a la costa y permitir la habilitación de las distintas áreas aisladas para servicios veterinarios, cuarentena, entrenamiento y convivencia; además se inició la primera captura en el municipio de Lázaro Cárdenas, en las aguas de la Isla Holbox.
Cada captura del delfines se ha llevado a cabo asegurando el bienestar de cada uno de los ejemplares brindándoles condiciones óptimas de seguridad, la participación de los socios y directivos en la primera de ellas fue fundamental para la comprensión del compromiso que adquirían.
De esta exitosa operación nació el compromiso con el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, de iniciar un minucioso estudio de la zona que más tarde se convertiría en la tesis de maestría del biólogo Alberto Delgado, quien como jefe del departamento de investigación de Via Delphi ha sido parte valiosa y esencial del equipo.
Fue un trabajo arduo que después de varios meses de preparación y esfuerzo, dio como resultado la llegada a nuestras instalaciones de los cuatro primeros delfines que habitaron el delfinario de Xcaret.
Después de dedicar varios meses a la adaptación, conocimiento y entrenamiento con los delfines, en enero de 1992 Via Delphi abre sus puertas al público con dos programas interactivos de nado con delfines.
Desde entonces se lleva acabo un registro diario a través del cual se supervisan la alimentación y los cambios en el comportamiento de cada delfín. Así, mediante la observación constante, es posible asegurar el bienestar de los animales y la prevención de cualquier enfermedad. El equipo de veterinarios, en coordinación con los entrenadores, realiza periódicamente análisis clínicos para identificar infecciones, parásitos, estado nutricional y reproductivo de los delfines. Hoy en día contamos con nuestro propio laboratorio donde se realizan los exámenes clínicos necesarios, así como con el equipo de endoscopía y ultrasonido.
La constancia en el entrenamiento de los delfines es de suma importancia para mantener a los animales con un estrés mínimo y obtener el máximo rendimiento de sus capacidades mediante la estimulación. Así se facilita la interacción con los visitantes y se permite la toma de muestras para sus análisis clínicos.

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